Hoy entra en vigor el Real Decreto 1671/2009, por el que se desarrolla parcialmente la Ley 11/2007 de acceso electrónico de los ciudadanos a los servicios públicos.
De las alegaciones que AEDEL hizo llegar durante el plazo de información pública, sólo alguna de ellas se han tenido en consideración. Otras, como la trazabilidad, los protocolos de actuación judicial en estos entornos, así como terceras partes que verifiquen y den fe de la efectiva disponibilidad de las sedes electrónicas, no han tenido tan buena acogida.
Habrá que esperar al nuevo reglamento sobre el esquema nacional de seguridad para ver si, ahí, vemos solventadas estas cuestiones. Porque no todo se salva con la presunción de veracidad a favor de la Administración y sus funcionarios.
Dejando a un lado las disputas políticas, a una asociación como la nuestra no puede por menos que interesarle el debate abierto alrededor de las garantías evidenciales de las grabaciones telefónicas realizadas con el sistema SITEL.
No entramos ni salimos sobre la acusación de “Gran Hermano” que se le hace al sistema, pues hemos de presumir que todas las intervenciones de las comunicaciones que se efectúen en nuestro país se harán con las preceptivas órdenes judiciales, estableciendo el sistema los remedios de la nulidad de actuaciones cuando un juez exceda los límites de la ley y la constitución.
Sabemos que es un debate interesado; aún así que se discuta desde algunos sectores de la fiscalía sobre los problemas de integridad de las grabaciones, de la necesidad de que vayan firmadas y de que se garantice la autenticidad del contenido del DVD que el juzgado recibe, no son cuestiones, como sabemos, carentes de importancia; y, aunque sea en un contexto de batalla política, es bueno que se genere conciencia de la necesidad de implantar criterios estrictos de integridad, complitud y autenticidad a las pruebas electrónicas. Para eso nacimos como asociación.
Sólo desear que el debate, descargado de su “plomo” político resulte en una mejora de la normativa existente y en una reflexión legislativa en profundidad sobre los requerimientos de seguridad reforzados que hay que exigir a las pruebas electronicas.
Para evitar hablar de la sacrosanta relación abogado-cliente y de cómo algunos magistrados se la saltan a la torera y con ella las garantías constitucionales, conviene centrarnos en el tan traído y llevado USB intervenido al contable de los imputados y de cómo su contenido, parece, se va a convertir en la prueba reina de este proceso.
Si, como espero, las conversaciones entre abogado-cliente sobre la veracidad del contenido del tan sobado USB se sacan del proceso ¿quien asegura que lo las Excel son auténticas? ¿quien asegura su integridad?
La Gaceta de los Negocios nos describe cómo se autentica un pen drive en los juzgados españoles y no podemos dejar de pensar que necesitamos, cada vez con más urgencia, una ley de pruebas que permita hacer estas cosas no ya con más diginidad, sino con mayor rigor.
No sólo de logs de acceso vive el análisis forense de evidencias electrónicas. La tecnología está en todas partes y no falta tampoco en la carretera: automatización de los sistemas de sanción de tráfico (las multas se ponen ya sin intervención humana); medidores de velocidad; fotos de los infractores; geoposicionamiento por GPS o móvil para demostrar que el camionero para donde no debe; tacómetros digitales; reproducción virtual de accidentes… Los abogados se enfrentan ya a todo un sistema de evidencias para sanciones de tráfico que pueden llevar aparejados, ahora que los delitos al volante son más, no sólo la retirada de los puntos o el carnet sino una condena penal. Poco se ha dicho y menos se ha escrito sobre el primer procedimiento sancionador administrativo completamente automático, el de tráfico, que genera pruebas, y el expediente en sí mismo, en electrónico.
Más allá de las cuestiones de integridad y autenticidad de lo que se encuentre en el expediente, que sin duda pretenderán bendecirnos con la consabida fe pública del funcionario (si es que lo hay), hay todo un mundo de algoritmos de cálculo de velocidad, distancia, correlación de estos con las fotos, calibrado y homologación de equipos, que no parece que nadie esté cuestionando. Mal vamos.
Los anglosajones, que dominan como nadie el negocio del pleito, ya han empezado a prestar atención a esta cuestion.
Esperemos que, por las fechas que son, no tengamos que recurrer a este tipo de evidencias este verano. Felis descanso a todos.
El International Journal of Digital Evidence en su edición Fall 2007, Volume 6, Issue 2 publica un muy interesante articulo en el que sus autores abordan la problematica del uso de entornos virtuales durante la fase de investigacion en un forense.
El articulo comienza analizando los conceptos generales de los entornos virtuales y algunas de las herramientas mas usadas. De todos es conocido que estos entornos poseen algun tipo de limitaciones, pero los autores, lejos de limitarse a enumerarlas y concluir que su uso no es recomendable, proponen un nuevo enfoque en el que son usados los dos entornos: el virtual y el fisico. Ambos son usados de forma independiente con el objetivo de reducir de forma apreciable el tiempo y tambien el nivel de cualificacion del personal que los usan.
AEDEL, primera asociación española dedicada a la divulgación de los derechos del publico entorno al uso y buenas prácticas de las evidencias electrónicas, gana un proyecto de Responsabilidad Social de la Abogacía otorgado por el del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid, cuyo fin es proporcionar la información necesaria a los ciudadanos ayudándoles a preservar las evidencias electrónicas que más tarde les pueden servir como pruebas para el acceso a la justicia con garantía de éxito.
Los destinatarios de esta iniciativa serán (i) los ciudadanos (sectores más vulnerables en este ámbito como menores, padres y tutores, mujeres maltratadas, y consumidores) (ii) sector de abogacía y judicatura española con fin de proveer extenso conocimiento sobre este tema. Los beneficiarios y los fines del proyecto en cada caso son:
Abogados: formación en cuestiones de naturaleza tecnológica (herramientas, servicios on-line, condicionamientos de seguridad de las evidencias electrónicas) que les permita establecer la confiabilidad de la prueba que su cliente le aporta, valorar si está en condiciones de aportarla en juicio en atención al respeto de derechos fundamentales en su obtención (valorar posibles infracciones de derecho a la intimidad, al secreto de las comunicaciones.
Jueces: formación en cuestiones de naturaleza tecnológica (herramientas, servicios on-line, condicionamientos de seguridad de las evidencias electrónicas) que les permita valorar la integridad y autenticidad de una prueba electrónica.
Mujeres amenazadas en casos de violencia de género, formándolas en cómo actuar para preservar las evidencias cuando las amenazas se produzcan mediante las tecnologías de la información y comunicaciones.
Los consumidores y usuarios que hacen uso de la tecnología de comunicaciones electrónicas en sus relaciones con empresas de las que son clientes, las administraciones con las que se comunican, y en sus relaciones personales con un potencial conflictivo o litigioso.
AEDEL desarrollará tres guías prácticas y entendibles para cada sector beneficiario, después de haber analizado a fondo los aspectos más relevantes y problemáticos. Incluirán:
Consejos sobre cómo actuar y conservar información relevante de las transacciones por internet con fines legales;
Consejos de protección frente a injurias y amenazas (violencia de género) por medios telemáticos y telefónicos; y
Consejos sobre privacidad, defensa contra abusos en las comunicaciones y navegación.
En 2005 una evidencia electronica contenida en un floppy disk o disquette ha permitido la captura de un asesino en serie perseguido desde 1974 y con al menos 10 delitos.
La evolución y los nuevos avances tecnológicos han resuelto muchos delitos, como pueden ver mediante la lectura de este interesante articulo publicado por el National Law Enforcement and Corrections Technology Center System, patrocinado por el U.S. Department of Justice.
Las herramientas Disk Imaging se utilizan para crear evidencias críticas si bien no contamos con legislación para juzgar la validez de los resultados producidos por estas herramientas.
Sabiendo esto ¿cuál elegir? Hay aproximadamente 150 diferentes herramientas destinadas a la creacion de copias espejo habitualmente usadas tanto por investigadores privados como por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estasdo que ayudan en la investigación de delitos relacionados con ordenadores.
Con el fin de impulsar la seguridad y la confianza en la fiabilidad de las evidencias y pruebas electrónicas, un grupo de profesionales de la seguridad TI, el Derecho y la protección de datos han constituido AEDEL. Seguir leyendo...